Brave ¡Ganar Dinero Navegando!

En el episodio de hoy hablamos de Brave, el navegador que pretende proteger la privacidad del usuario y recompensarle por su uso. Las compañías recopilan una gran cantidad de datos sobre lo que los usuarios leen y les gusta y los aprovechan para ayudar a los anunciantes a dirigir sus mensajes a las personas a las que quieren llegar. Facebook obtiene el 99% de sus ingresos de la publicidad y Google alrededor del 85%. Las grandes compañías tecnológicas han estado observando nerviosamente una dura ley de privacidad que ha entrado en vigencia este año 2020 en California. Esa medida permite a los californianos ver los datos personales que se recopilan sobre ellos y donde se distribuyen, y también prohíbe su venta.
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Las grandes compañías tecnológicas han estado observando nerviosamente una dura ley de privacidad que ha entrado en vigencia este año 2020 en California. Esa medida permite a los californianos ver los datos personales que se recopilan sobre ellos y dónde se distribuyen, y también prohíbe su venta.

Si esta ley se expande en otros estados y países, va a reducir las ganancias de las grandes tecnológicas y de su negocio tan lucrativo de poner a disposición de los anunciantes datos personales para que puedan identificar a los usuarios específicos a los que apuntar. Negocio que a su vez, es también muy lucrativo para los anunciantes que desean vender sus productos y servicios.

El Navegador Brave

En el podcast de hoy vamos a hablar de Brave, un navegador web que tiene una serie de características que lo hacen muy diferente de los navegadores que todos conocemos como pueden ser google Chrome, Mozilla Firefox, opera, u otros.

Brave fue creado por Brendan Eich, un ingeniero de software que ha estado involucrado en los navegadores web desde que la web existe. Como él mismo afirma, cuando estuvo en Netscape en 1995, tuvo que crear JavaScript en diez días. En 1998, colaboró en la creación de Mozilla, y en el 2003 dejó definitivamente Netscape para ir a Mozilla, donde estuvo hasta el 2014. Cabe recordar que Mozilla siempre ha sido reconocido por tener una buena ética, creando software, según dicen los expertos, de alta calidad como el navegador Firefox intentando siempre predicar con el ejemplo de lo que comentamos. Una ética y responsabilidad que a veces carece en otras empresas tecnológicas. Brendan Eich, llegó a ser el CEO de Mozilla pero justo cuando llevaba poco tiempo en el cargo, se armó un «revolú» como dicen en muchos países de Latinoamérica, se armó un revuelo porque todo el mundo se enteró que Brendan Eich había apoyado financieramente una medida electoral de California que quería prohibir el matrimonio entre personas del mismo sexo. Pidió disculpas, renunció y empezó a trabajar en lo que hoy en día es Brave.

 Según Brave, su navegador ofrece dos beneficios clave: el primero, la velocidad, seguridad y privacidad que provienen del bloqueo automático de anuncios y rastreadores; el segundo, el poder pagar a los creadores de contenido o ganar dinero viendo anuncios que tu mismo eliges si quieres ver o no.

Cambio en la economía publicitaria

La mayoría de navegadores hoy en día admite el bloqueo de anuncios mediante plug-in, pero Brave es el primero en declarar una guerra total en la economía publicitaria de la web.

Y no solo en la economía publicitaria, sino que también intenta eliminar cualquier tipo de rastreo y, sobre esto, los marketers me entenderán mejor que nadie. Estamos hablando de que con Brave se acabó el «remarketing» o el «retargueting», en la optimización de embudos de venta tal y como los conocemos hoy en día, donde es clave poder analizar el comportamiento del visitante, para entender por qué no compra, qué es lo que le gusta ver, lo que no, poder segmentar mucho mejor nuestra comunicación hacia ellos.

El tema es que Brave no es una ONG, ni una fundación sin ánimo de lucro, al contrario, es una fundación con ánimo de lucro porque es una empresa que tiene que pagar facturas y a sus trabajadores como cualquier otra. Así que, cuál es su fuente principal de ingresos? Pues… los anuncios.

Sí, has leído bien. Los anuncios. Pero lo hacen, en teoría de forma que sea voluntario para el visitante poder verlos y, al verlos, poder ganar una recompensa. Es decir, en teoría te protegen para que tus datos personales no les llegue a los anunciantes, pero en Brave sí que analizan toda tu actividad para poder alimentar a su algoritmo de coincidencia, que es el que se vende a los anunciantes para hacerte llegar sus anuncios.

Basic Attention Token

El tema de la recompensa es otro aspecto característico. Esta recompensa de la que estamos hablando es un Token. Concretamente BAT, que es el acrónimo de Basic Attention Token. Ósea, han tokenizado la atención de los visitantes de la web. Nosotros, los visitantes ganamos tokens por ver anuncios y Brave también nos permite pagar o dar una propina a los creadores de contenido que nosotros consideremos. Hoy en día, existen plataformas como Patreon donde youtubers y otros creadores de contenido tienen una cuenta y pueden solicitar donaciones a sus fans para poder seguir creando contenido y vivir de ello, sin embargo todas estas donaciones se hacen de la forma que todos conocemos, con un PayPal de por medio u otro intermediario. Lo que quieras o no, genera varias fricciones. Desde que tu ves un video por ejemplo en YouTube, y dices oye, me gusta, le voy a dar una propina… para ello, tengo que ir al Patreon del creador de contenido, y hacer la transferencia mediante el intermediario que elija. Con Brave no. La idea es que es directamente cuando ves el video o lees un post, allí mismo puedas hacer la donación con los tokens que has recolectado de ver los anuncios.

Luego, en el momento que quieres cambiar los tokens por dinero FIAT, Brave requiere que los usuarios creen una wallet con una empresa que se llama Uphold, ahí pasarlo a Bitcoin y después a cualquier FIAT. Y, para crear esta wallet, aquí sí que se requiere nuestra información… fecha de nacimiento, domicilio, identificación con foto, etc. Así que, en el momento que quieres cambiar los tokens… ahí sacrificas bastante tu privacidad. El tema, es que la intención de Brave, no es tanto que tu como visitante puedas retirar el dinero, porque a fin de cuentas quizás sean 5 dólares al mes y tampoco es la idea que nos pongamos a vivir de ver anuncios, su objetivo más bien, es hacer que esos 5 dólares vayan a los creadores de contenido mediante las propinas que podamos dar mientras navegamos. Es decir, como usuario, estaremos apoyando a nuestros creadores favoritos, no ganaremos dinero, pero no tendremos que hacer un KYC.

Primeros Conflictos 

Y existe un tema que no gusta mucho a los creadores de contenido…  y es que el usuario de Brave, mientras navega, genera Tokens y estos tokens, en lugar de ser distribuidos equitativamente según el tiempo que pasa en cada página, lo que sucede es que si el creador de contenido no está registrado en el programa, no recibe nada y si está registrado, tiene que de alguna forma competir con otros creadores de contenido para la remuneración de tokens, lo que podríamos pensar que es normal… pero resulta que uno de los factores que el algoritmo utiliza para determinar si un creador de contenidos es bueno es la cantidad de propinas que recibe y hecha la ley hecha la trampa… los creadores de contenido no solo tendrán que procurar crear contenido de calidad sino también pensar una estrategia para incentivar a sus visitantes a que les dejen propinas para poder generar ingresos. Hoy en día, cualquier persona puede generar ingresos utilizando Adsense con su blog o con su página web, si tiene un buen contenido y le pone algún anuncio de google, google le pagará principalmente según los clicks y las compras que hagan los que lleguen a través de la página y ya. Lo que en este sentido, el modelo económico de Brave, no estoy seguro que sea el óptimo para los creadores de contenido.

No es oro todo lo que reluce

Y es que cuando hay dinero de por medio, se crean conflictos de interés. Cuando se introducen datos personales en un algoritmo de orientación de anuncios y esto se vende a un anunciante… Aquí hay un conflicto de interés… tenemos por un lado el usuario que quiere proteger su privacidad y por otro lado, el anunciante, que quiere utilizar la segmentación que le ofrece el algoritmo para invadir al usuario. Así, que si realmente se quiere lograr la privacidad del usuario,  ¿se deberían eliminar los anunciantes? o, muy a nuestro pesar, ¿deberíamos pagar por usar el navegador y que a cambio protegen nuestra privacidad. ¿Quién está dispuesto a pagar más por nuestra privacidad, nosotros? O los anunciantes?

Quizás lo que hubiera sido valiente, hubiera sido cobrar a los usuarios por usar Brave, con la idea de que la privacidad personal lo vale, y romper el mito de que los navegadores web deben ser gratuitos. O ayudar a los creadores de contenido a encontrar una manera de persuadir a más lectores a pagar por el contenido que consideran de valor, sin anuncios de por medio. 

 

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